No habrá más penas ni olvido
Tú preferías el tedio del verano al calor de mis fantasías. Yo te dije que la vida son dos días, que el tiempo sólo vale la pena si no se nos escurre entre los dedos, pero tú insistías en que no había tiempo para las vacaciones, que había que buscar casa y pagar facturas, como si eso fuera a devolvernos el amor que, como el tiempo, se nos había escurrido por cualquier sumidero.
Tú preferías el tedio del verano al calor de mis fantasías y yo no te lo reprocho. El tiempo sólo se mide en función de lo que le pedimos y al pedirle tan poco, lo apuramos entero. Por eso no estoy triste ni te demando nada ahora que ya sé que nuestros tiempos van a correr en paralelo. El tuyo así, lento y pesado, como tanto te gusta, con la discordia de que en realidad no puedes hacer con él todo lo que quisieras, sembrándote la fantasía de que en realidad lo aprovechas al máximo y lo que dejas pasar… es tan sólo por falta de tiempo…
El mío… bueno, a mí el tiempo se me cae de las manos como los granitos de arena, lo cojo a puñaditos y lo
aprieto fuerte, para soltarlo nuevamente y ver como algunos granitos se me quedan pegados… obligándome a dedicarles más tiempo, mientras que otros se vuelan rápidamente, obligándome a renunciar a ellos sin el menor esfuerzo.
Tú preferías el tedio del verano al calor de mis fantasías y yo no tenía tiempo que perder con el tedio, la hipoteca, tu insolencia y mi futuro…
Pd, yo también te quiero así, con tedio, sin calor, con los cuerpos intactos y las fantasías secas.
