Lo raro, lo extraño… lo maravilloso

Creo recordar la mayoría de mis fantasías: astronauta, escritora, conspiradora revolucionaria, cantante de bossa nova, mamá de familia numerosa, bruja, granjera, Napoleón… Nunca pensé que llegaría un punto en el que desear implicara soñar con alguien más. Mis fantasías siempre fueron solitarias y autosuficientes, a lo sumo, toleraban la presencia de alguien más… un espectador mudo e irrelevante, importante en la foto, pero siempre sin encuadre. En mi defensa diré que jamás me resultaron cojas, pobres o poco generosas.

Estos días, sin embargo, esas fantasías van colgadas del cuello de otro, entrelazadas en un par de manos que parecen no querer perder el resto de los cuerpos, como si fueran lo único que los sostiene.

Me crecen las ideas y los itinerarios, y no importa cuáles sean… en todas ellas apareces tan sonriente y distraído como la primera vez. Sorprendentemente, pareces inmutable a cuantas modificaciones introduzca en los futuros, las hipótesis y condiciones… tu persistencia no es sólo notable, sino que además se hace presente a cada pequeña modificación, a cada cambio de planes, a cada mirada intrigante con la que respondes un “¿y ahora qué?”. Qué raro -me digo- y te miro tratando de escrutar ese misterio, esa capacidad tuya para conseguir meterte de nuevo en mis sueños, en mis fantasías, en esas cosas que antes eran mías y que ahora… irremediablemente parecen convocarte. Entonces te ríes abiertamente, como si todo resultara natural a pesar de mi extrañeza. Y ya está, yo también me río porque tengo sueños locos y porque tú estás decidido a hacerlos parecer normales y cuerdos, porque mis fantasías tienen cabida más allá de mí, curiosamente, en ti. Y no lo entiendo, pero parece ser que no te importaría acostarte con una astronauta, una escritora, conspiradora revolucionaria, cantante de bossa nova, mamá de familia numerosa, bruja, granjera o incluso con Napoleón… el caso es que mi deseo y tu capacidad camaleónica se diversifican a la misma velocidad. Para colmo, algunas noches… me ha parecido que sueño con barcos voladores…

Quizá por eso, desde hace unos días, todas mis fantasías incluyen -sin saber por qué- una cama que deshacer, unas manos que lo saben todo de mí y una ilusión pueril por el porvenir.

~ por sin peras en el olmo en Mayo 19, 2009.

3 comentarios to “Lo raro, lo extraño… lo maravilloso”

  1. Ya ves, que cosas, no?

  2. Bueno viendo que mi primer comentario no ha tenido la connotación deseada… Que cierto es que no existe casi nadie dispuesto a compartir tus deseos aunque en principio no sean los suyos. Pero es que de ese tipo de gente quedamos pocos. Que nos interese de verdad la persona a la que queremos acompañar. Y desgraciadamente nosotros encontramos pocas personas como tu, que tengan tantas cosas interesantes que deseemos compartir como si fueran nuestros deseos. Me alegro por que tengas un compañero de viajes y momentos. Hasta llegas a tener 2. Un beso

  3. Vos sos lindo

Escribe un comentario