Memorias de una joven europea

Recuerdo que en el primer gran viaje intercontinental (Buenos Aires, mon amour), titulé mis correos como Memorias de una joven europea. Creo que por un lado me entusiasmaba la idea de poder tener unas memorias que contar al otro lado del charco, por otro, marcar esa diferencia continental; y por último, ese pequeño homenaje a Enrique Búnbury y ese relato que circula por internet y que no sé seguro si será suyo.

El caso es que mientras disfrutaba de aquel viaje supe que iba a pasar el próximo año viviendo a 8ooo km de casa, fue en un café, con un submarino y unas pastitas de té, cuando vi publicado el BOE en el que se me concedía la beca de estudios para Nicaragua. Recuerdo que salí de aquel café como flotando (tanto por el hecho de la concesión como por el lugar en el que me había enterado) y recorrí el barrio (curiosamente con los nombres de calle Paraguay, calle Nicaragua, etc) en busca de Brendan, un colega americano que había conocido en El Chaco y con el que me pateé media Buenos Aires con carrera de hipódromo incluida, para seguir celebrando. Dos meses después,  las memorias de una joven europea continuaron desde el calor tropical para dar cuenta de las aventuras con taxistas, médicos evangélicos, fortunas y desventuras entre las tormentas tropicales, los mosquitos, los gatos voladores y los techos de coña. Después de Nicaragua, vendrían los mails desde Honduras, México, Cuba y Guatemala. En todos ellos, la principal conexión consistía en las cosas insólitas, graciosas o raras que me ocurrían en los viajes: acabar en silla de ruedas en el aeropuerto del México DF, asistir al concierto de Manu Chao en la plaza anti-imperialista con los carteles de la oficina estadounidense de fondo, perderme en Tegucigalpa, escuchar la cantidad de gente que ha sido chofer del Che en La Habana, acabar de madrugada en una fiesta en medio del desierto cuando ya temía converitrme en una desaparecida de Ciudad de Juárez, caminar por Tikal esperando el ataque de un jaguar, etc.

Hoy, las memorias de una joven europea vuelven. No es porque esté a 19500 km (sí, lo he buscado), ni porque esto sea Aotearoa, este es un mail de esos porque hoy me he enterado de nuevos sucesos que me devuelven a esas historias que sólo te pasan cuando estás lejos. Algunos ya sabíais que venía con dos preocupaciones básicas: 1. la increíble cantidad de ositos de peluche que hay en la casa, 2. la relación sentimental de mi casera y su marido-ex-marido-marido.

Como de los ositos hablaré otro día, me remito a la cuestión número 2. En las semanas previas a mi vuelo, mi casera empezó a reconciliarse con su ex-marido  y me advirtió de que podría encontrármelo en la casa, pero que no me preocupara que tenía el alquiler hasta noviembre. OK. Cuando llegué, lo conocí (un hombre majo) y supe que la reconciliación estaba más cerca (el plan es que vuelva a venir a vivir a la casa en las próximas semanas). El caso es que cuando lo conocí me comentó que era británico, que nació en Hong Kong y que tenía 50 años… y ahí es donde entran de nuevo las memorias de una joven europea, porque claro… Corona británica + Hong Kong, mi fantasía desatada ya lo imaginó como un descendiente de un militar británico nacido en las tierras del imperio en época convulsa… JOU JOU JOU, pocos días después me entero de que antes era militar (ahora trabja en una unidad de rescate de la policía) y entonces vuelvo a desatar mi fantasía porque todo tiene sentido y puedo mezclar mis inventos con la biografía de este hombre. El caso es que ya puestos, fantaseo con que es algo así como el último superviviente (ese programa del Discovery) y le atribuyo las cualidades humanas, animales y sobrehumanas de ese personaje de las fuerzas armadas, pero algo trasnochado por la edad.

Pues bien… hoy hace frío, llueve y hay un viento infernal, así que ha sido tarde de chicas con mi casera… hablando, hablando… empiezo a pensar si no será que lo que yo fantaseo se convierte en realidad por algún extraño motivo… Porque sí, su marido-ex-marido-marido, era de las fuerzas especiales del ejército británico, unidad antiterrorista con las siglas SAS (podéis buscarlo en internet, que no lo me invento), en tiempos del IRA y vete a saber qué más cosas… Así que no sé cómo, pero he terminado viviendo en Brooklyn sin estar en USA, cruzar casi todas las mañanas Central Park sin vivir en Nueva York,  en una isla llamada Aotearoa que no tiene nada de tropical, excepto el nombre, y con un militar retirado (… o será que dice que lo está??) que a día de hoy todavía tiene pesadillas con las operaciones en las que ha estado.

En fin… ahora ya, sabiéndolo, voy a intentar ser siempre amabilísima (mejor no cabrearlo y que me deje knock out) y no mentir nunca (que seguro que huele la mentira como los perros el miedo).

PD, Y si esta noche al dormir pienso que me visitará un kiwi y me contará misterios del porvenir… sucederá?

~ por sin peras en el olmo en Julio 12, 2009.

7 comentarios to “Memorias de una joven europea”

  1. Esa gente nunca se retira. Será un agente secreto infiltrado… y su mujer-ex-mujer-mujer? No será en realidad una antigua militante del IRA? O una agente doble? Protege tu portatil con doble contraseña, que estos averiguan tu pasado en cero coma…

  2. Te has dado cuenta que sin quererlo, podrías salir en 4 o 5 programas de esos de españoles por el mundo? jajajaja
    Y ahora una de preguntas chorras: te has fijado en como cae el agua del water? cae al reves? No se te cae el tabaco cada vez que te lias un cigarrillo?jajajajajajaja Que coño es ese saludo que importó la corona?????

  3. Jajajajajaaj, por partes.

    1) ya he pensado en la posibilidad de agente doble, lo que dudo es cómo esperan reconquistar su fuerza imperial desde esta isla perdida donde ya sólo podrían colonizar pingüinos.

    2) la mujer-ex-mujer-mujer, dudo mucho que se dejara llevar por la ira y entregarse al enemigo, yo la veo más bien como una Napoleón que va por libre.

    3) Proteger mi portátil no, porque para lo que hay que ver… pero no negaré que a veces me pregunto si será mentira eso de que no entiende ni papa de español y, por si las moscas, hablo bajito.

    4) a mí no me sacarían nunca en los programas de esos… yo sólo hablo pestes del asco que da el mundo y los turistas allá por donde vayas… Pero que venga, que vengan y me graben, a ver si mi destino es ser una star system!!!

    5) lo del water… SÍ, ya lo he intentado y no sabes cómo me jode, pero el baño de mi casa no tiene cadena, tiene una jodida cascada que arremete sin orden ni concierto, así que no me da tiempo a ver hacia qué lado gira el agua, pero tengo pensado hacer un vídeo desde algún baño público con un barquito de papel.

    6) Por lo pronto las cerraduras SÍ van hacia el otro lado y lo de caminar boca abajo todo el día me tiene loca para no perder las monedas.

    7) POR FIN ALGUIEN QUE NO VIO A LA REINA DÁNDOSE COSCORRONES CON LOS MAORÍS!!!! (ese es el saludo que se repitió hasta la saciedad en programas y revistas las semanas antes de mi viaje y por el que tooooooooooooodo el mundo me preguntaba antes de venir… Si pillo un maorí… lo knockeo con el saludo!!!

  4. 8) Mierda que esta se me olvidaba y no sé si es posible. La otra noche, me parecía ver la osa menor al revés (no veía por dónde tirar del carro), pero como la astronomía y yo tampoco nos llevamos mucho, igual era esa insistencia mía por unir las estrellas como si fueran dibujitos de esos por puntos…

  5. teta estas en el emisferio sur , las estrellas son distintas a las de aqui

  6. mmm, lo del saludo maorí si que lo conocía por supuesto, yo lo hago muxas veces con el armario cuando me pasan cosas como las que tú ya conoces. Pero no sabía que se lo habían hecho a la reina. Eso fue antes o despues de coger un ryanair?¿

  7. tetaaaaa estas????????.
    conectate porfaaaaaa!!!!!!!

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